Mundial Juvenil Skyrunning 2018

Crónicas, Destacados

Los pasados días 3 y 5 de agosto tuvo lugar el Campeonato del Mundo Juvenil de Skyruning, que se disputó en el macizo del Gran Sasso (Italia).

Este año fui seleccionado por la Selección Española, tras conseguir un primer puesto en el Campeonato de España de CxM en Borriol (en categoría cadete), por ello tuve la suerte de poder disputar esa carrera,….esta es la crónica de mi experiencia.

3 de agosto de 2018

Ese viernes amaneció soleado en Fonte Cerreto, el pueblo donde empezaba la carrera.

Para todas las selecciones (alojadas en el mismo hotel), aquél fue un día de desconexión, de recargar pilas antes de la gran cita.

Por la tarde disputaríamos la especialidad de Kilómetro Vertical. Un recorrido durísimo de 3,4 km y 1000+, pero a la vez espectacular, que nos llevaría hasta el Campo Imperatore.

La hora fijada para mi salida fue a las 16:05 (los corredores salíamos cada 30”), justo detrás del Campeón del Mundo Cadete de esquí de montaña, Matteo Sostizzo.

15:55 h

Acabo el calentamiento junto a Albert Pérez, que sale a las 16:00 en punto.

En ese momento mi cabeza está hecha un lío: ¿Qué haces aquí si sabes que los VK no se te dan bien?, ¿Quizá debería pillar y seguir a Matteo?, ¿Debería salir a tope, o reservar?…en resumen, no tenía ni idea de qué estrategia seguir.

16:05 h

Suena el silbato, es la hora de dar guerra.

Decido seguir el plan A: salgo a un ritmo muy fuerte, con la intención de poder pillar a Matteo y seguirle hasta donde pueda. Pero al pillarle me doy cuenta de mi error, me cuesta mantener su ritmo y mi respiración se va haciendo cada vez más y más difícil.

Después de 2 gloriosos minutos, Matteo se va, y empiezo mi gran aventura. El nuevo plan es intentar hacer un buen tiempo (40, 41 o 42 minutos), ya que voy al ritmo para poderlo hacer.

Al inicio de la Vertical, aún no sabía lo que me esperaba.

La subida en este primer tramo es más o menos corrible: un “single-track” que va subiendo entre abetos y campos de césped. Al llegar a la mitad del camino (500+), donde hay algunos técnicos de la selección, me doy cuenta que voy a buen ritmo, paso este punto en 20min.

Aún con cara alegre, pronto empezaría el sufrimiento.

Pero, desde este momento, mi cuerpo empieza a recordarme que he salido demasiado fuerte. Esta última parte se compone de dos palas de mucha pendiente (mucha significa MUCHA), que se enlazan mediante algunos tramos más corribles (que no llanos).

En el transcurso de estos 500m+ restantes descubrí el significado de sufrimiento.

La última subida se hizo eterna: con ácido láctico recorriendo todo mi cuerpo, cayéndome un par de veces, con una de las peores técnicas de subida que he visto en mucho tiempo…llegué a la meta exhausto, sin poder caminar, literalmente.

“Buscando setas”, en este punto el tiempo ya era lo de menos, necesitaba llegar. Además, la niebla lo había tapado todo.

Inventando nuevos pasos de baile en la Vertical. Como veis, la técnica fue perfecta.

Después de 15 minutos estirado en la hierba del Campo Imperatore, intentando recuperar el aliento, finalmente me pude sentar y ver el tiempo que había hecho: 47 min. Récord personal, pero muy lejos de los resultados necesarios para ser competitivo en un Mundial. Al final onceavo de la categoría cadete.

 

4 de agosto de 2018

Fue un día de descanso, aunque hicimos un trote de 20 minutos.

Psicológicamente fue muy duro, porque después del mal resultado y las sensaciones del viernes, y sabiendo que la Skyrace del domingo empezaría haciendo la misma vertical, no me veía capaz de estar allí delante…

Día de intentar olvidar el mal trago del viernes y ¡recuperar para domingo!

 

5 de agosto de 2018

5:00 h

Suena el despertador, es el gran día, el día que he estado esperando durante este último mes.

La noche ha sido malísima. Debido a los nervios no he dormido nada, a ver cómo sale…

7:30 h

Después de desayunar pronto, empezamos a calentar. Esta vez decido hacerlo solo, psicológicamente voy tocado, necesito recobrar la confianza y salir a por todas. Justo antes de la salida, hablo con mis padres, que me motivan y me hacen ver que un mal día lo tiene todo el mundo…ES HORA DE DAR GUERRA

8.00 h

Salimos todos los corredores (de todas las categorías y selecciones) juntos en una salida rápida, pero controlada, porque en mi caso aún tengo 17 km y 1600m+ por delante, casi nada.

Salida de la Gran Sasso Skyrace.

Salgo muy conservador, con el pulsómetro puesto, mirando de seguir un ritmo suave pero competitivo a la vez.

La subida de la vertical se me hace mucho más llevadera que el viernes, y consigo llegar al Campo Imperatore  en el mismo tiempo, pero mucho mejor a nivel físico y psicológico.

Llegando al Campo Imperatore, bastante mejor que el viernes…

Una vez allí, nos espera una subida constante hasta la Sella di Monte Aquila (2136m), que hago junto a un par de americanos y unos suecos. Ritmo alegre, pero aún sin forzar, quiero reservar para la bajada final.

Después de bajar y hacer un falso llano, me dispongo a hacer la última subida, hasta el Rifugio Duca degli Abruzzi (2388m). Esta subida se me hace larga, dura, y la hago un poco lento, con mi estrategia de reservar aún presente.

Acabando la subida, con unas vistas espectaculares.

Una vez arriba, ya después de haber sufrido los últimos metros, y estar a punto de que me pillara mi compañero de equipo, David Gil, empieza la fiesta: una bajada de 6 km con aproximadamente 1000m-.

En novena posición empiezo a hacer la bajada a todo o nada (ritmos de hasta 3’20min/km), saltando por bajadas técnicas, con mucha pendiente, y volando por las muchísimas Z que hay al final (creo recordar que unas 50 aprox.).

Finalmente llego a meta en 4ª posición, aún con fuerzas para continuar y sintiéndome muy fuerte.

Ya en meta, con Albert Pérez, gran corredor y amigo.

La Selección Española de CxM

Al final muy contento y satisfecho con mi resultado, pero también muy contento por muchos de los integrantes de la selección (Albert Pérez 2º , Dani Osanz 1º , Laia Gonfaus 1ª …) y sobretodo porque quedamos primeros en la clasificación por equipos!!!

Por la noche, ya en el avión de vuelta a Barcelona y viendo que esta aventura con la Selección se acaba, recuerdo todo lo sucedido…

Sale de mí el lado más competitivo, que dice que aún tenía fuerzas para continuar, y que si las hubiese utilizado en la última subida quizá hubiera hecho pódium…

Pero principalmente pienso en todos los amigos que hecho, las grandes experiencias vividas y el recuerdo que tendré de este magnífico fin de semana.

En resumen, vuelvo a casa feliz.

 

Last modified: 11 octubre, 2018

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